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Semana de la ciencia y la tecnología 2006

ENERGÍA


Biomasa

Dos personas alrededor de una hoguera

Quizás, al oír la palabra biomasa se te antojará nueva, dada la moda del prefijo 'bio-'. Pues no, el ser humano empezó a aprovechar la biomasa cuando aprendió a hacer fuego y a usarlo.







Explicación de la biomasa en el aula didáctica del EVE

Explicación de la
biomasa en el aula
didáctica del EVE

Pero, ¿qué es la biomasa? Biomasa significa masa biológica, es decir, materia orgánica no fósil. En otras palabras, la palabra biomasa agrupa a todos los organismos biológicos, tanto muertos como vivos, no convertidos aún por los procesos geológicos en sustancias fósiles como carbón o petróleo.

O sea que también son biomasa las fibras de celulosa de la madera, de la caña de azúcar, del cáñamo, del mismísimo estiércol o del plástico biodegradable, y la energía obtenida de ella (por combustión, por ejemplo) será energía de biomasa.

Entonces, ¿por qué es tan importante la biomasa en cuanto a producción de energía? Pues porque la biomasa es renovable. El CO2 que se produce al quemar biomasa se libera en la misma cantidad en que fue tomado de la atmósfera por las plantas en la fotosíntesis, y este proceso puede repetirse indefinidamente.

Pero para que la energía de la biomasa sea realmente renovable, debemos reponer los árboles y cultivos que quemamos.

Trozos de biomasa

Le energía de biomasa tiene dos usos principales. Por un lado, el calor que se obtiene a base de quemar directamente la biomasa o sus productos derivados puede ser aplicado a calentar calderas o edificios. De la biomasa podemos producir combustibles de origen biológico para motores, como el bioetanol, el biodiésel o el biogás, los cuales están muy indicados para los automóviles o los sistemas de calefacción.

El segundo uso es generar electricidad. Se puede aprovechar el vapor generado en la combustión de la biomasa o sus derivados para hacer girar una turbina y su correspondiente generador de electricidad.

La biomasa como combustible

En la mayor parte de los países del mundo se usa directamente la madera, el estiércol y otros materiales para calentar las casas o preparar los alimentos. Se calcula que alrededor de un 15% de la energía total consumida procede de la biomasa. Incluso en Europa, la mitad de la energía renovable consumida tiene este origen.

Columna de imágenes de bosques, vegetación etc.

La principal fuente de energía en los países en desarrollo es la biomasa. Los combustibles más empleados son el carbón vegetal y el estiércol. Por desgracia, en muchos países la generalización incontrolada de esta práctica ha conducido a la deforestación (aunque son la ganadería y la agricultura la principal causa de aquélla).

Pero uno de los usos por venir más importantes es la posibilidad de fabricar combustibles para motores.

Por ejemplo, se puede producir alcohol a partir de azúcar (de caña o de remolacha) o de almidón (de maíz o de trigo).

Los nuevos biocombustibles para motor pueden sustituir a la gasolina, al gasoil o al fuel doméstico. Con todo, normalmente se utilizan aún mezclados con combustibles fósiles.

Es notable el caso de Brasil. A partir de la década de 1980, se ha desarrollado en Brasil una amplia industria basada en la producción de bioetanol a partir de la caña de azúcar, y hoy en día Brasil es el principal productor y consumidor de bioetanol del mundo. En Brasil, las gasolinas para automóviles deben llevar un 25% de aditivo de etanol, como mínimo. Este país produce casi 15.000 millones de litros de etanol al año. Así se ha conseguido reducir la dependencia del país con respecto de los combustibles fósiles y se ha mejorado la calidad del aire.

En Euskal Herria también vamos por ese camino, y en muchas gasolineras se puede encontrar biodiésel. En realidad, se trata de una mezcla de biodiésel genuino (20%) y gasoil de petróleo (80%).

Anuncio de biodiesel en una gasolinera





El biodiésel se distribuye por los canales actualmente existentes, y su producción aumenta rápidamente. Además se usan los residuos de grasas vegetales usadas en restaurantes, hospitales, fábricas y otras instalaciones para la fabricación de biodiésel. Así conseguimos evitar que se viertan sin control esos aceites y reducir los perjuicios ambientales que causan.

La producción de etanol se ha duplicado en el período 2000-2005, y la de biodiésel, cuadruplicado. Así, en 2005, la producción de biocombustibles para motores ascendió a 670.000 barriles, lo que supuso el 1% del total quemado en este sector.

Para generar electricidad

Los biocombustibles pueden usarse, además, para generar electricidad.

Tenemos un ejemplo muy válido en Euskal Herria. En la central eléctrica de Sangüesa se queman los rastrojos que aportan los agricultores de la zona para generar electricidad. Su potencia es de 25 MW y al año quema 160.000 toneladas de paja.

Basurero

En Euskal Herria tenemos algunas centrales eléctricas que funcionan a base de biogás procedente de las basuras urbanas. Producimos en Hegoalde 470 kilos de basura por habitante y año, pero únicamente reciclamos el 17% de la misma.

A partir de 2005, la central de ciclo combinado Zabalgarbi genera electricidad a partir del calor obtenido al quemar basuras. Sea lo que sea, desde el punto de vista ambiental existen serias dudas sobre si el impulsar la incineración de las basuras no redundará en un debilitamiento del reciclaje o del compostaje, y sobre si este tipo de generación puede considerarse realmente renovable. Más información a tu disposición en el informe de Zientzia.net.

Ventajas y desventajas

En el camino hacia la sustitución de los combustibles fósiles, la energía de la biomasa ocupa un lugar de excepción. Casi todo el combustible que se emplea en los motores de explosión es, hoy por hoy, de origen fósil.

A consecuencia del encarecimiento de los combustibles fósiles, ha aumentado en nuestro entorno la presencia de combustibles alternativos, antes antieconómicos.

Mezclados en la proporción adecuada con combustibles fósiles, los automóviles no necesitan ninguna modificación. Debemos tener en cuenta que, aunque el ciclo de vida de los coches es, en nuestra área, de unos 16 años, con esta práctica podemos adelantar varios años el uso de combustibles alternativos.

Terreno agrícola

Si se gestionan los terrenos de manera que al producir la biomasa se consideren la agricultura energética y el ciclo del CO2, la energía de la biomasa será totalmente renovable.

Además, se da salida a los residuos agrícolas y de la lignicultura. En cuanto a los residuos urbanos, aunque es necesario impulsar las políticas de reciclaje y compostaje, continúa teniendo sentido aprovechar el resto de residuos.

En cualquier caso, el uso de la energía de la biomasa también genera gran inquietud.

Aunque hemos dicho que el ciclo del CO2 es neutro, junto con este gas también se vierten otros contaminantes (óxidos de nitrógeno, por ejemplo). Y, además, dado que a fin de cuentas seguimos quemando combustible, seguiremos contribuyendo al aumento del efecto invernadero.

Si por el encarecimiento de los combustibles fósiles de repente aumentara mucho el uso de biocombustibles para motores, en muchos países podría aumentar sin control la roturación no planificada. Y nos arriesgaríamos a sustraer a la naturaleza ecosistemas de gran valor natural (como las selvas tropicales). O a que los cultivos energéticos compitieran con los alimenticios.

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