Teknoskopioa. Concurso de ideas

Semana de la ciencia y la tecnología 2006

ENERGÍA


El ahorro

Niño montado en un burro

No somos conscientes del enorme cambio que ha experimentado nuestro modo de vida en los últimos doscientos años. Hasta la Revolución Industrial, apenas teníamos requerimientos energéticos. Nos valíamos de la fuerza de las bestias para el transporte y las duras labores agrícolas, y de la fuerza del viento o del agua en los veleros y molinos.

Pero con la llegada de la máquina de vapor, la ayuda de las máquinas se volvió imprescindible en el transporte, en las fábricas y en los más penosos trabajos. Comenzamos a quemar carbón para calentar los edificios y también para fundir el hierro.

A finales del siglo XIX se expandió el uso de la electricidad. También en Euskal Herria se construyeron cantidad de centrales hidroeléctricas para alimentar la floreciente industria.

Algo más adelante comenzó la producción en cadena de automóviles. Pregunta a los abuelos cuántos automóviles circulaban hace 100 años por las calles de Euskal Herria; casi ninguno. Mira ahora por la ventana, a ver cuántos eres capaz de contar.

La energía abundaba. Era barata. Y, además, el daño que se ocasionaba al medio ambiente aún no se notaba.

Pero, de repente, empezamos a necesitar cada vez más petróleo y carbón, y así llegamos a la primera gran crisis energética de la década de los 70.

Hoy en día somos conscientes de que la energía es un recurso que debe cuidarse; de que es imposible seguir indefinidamente gastando de manera irresponsable cada vez más energía. Los combustibles fósiles no son inagotables y a estas alturas ya hemos hecho algunos cálculos sobre cuándo se acabarán. Eso tiene mucho que ver con la subida de los precios.

Chimenea

Son notorios los daños ambientales que ha ocasionado el uso desmedido de combustibles fósiles. La polución de las grandes metrópolis es tremenda. Vivimos rodeados de un aire irrespirable, y el clima del mundo está cambiando. Las cantidades de CO2 y de otros gases contaminantes que vertemos a la atmósfera aumenta sin cesar, y debemos hacer algo para detener esa tendencia.

Las energías renovables son la esperanza del futuro. Pero esto no es cosa de un par de días: piensa en todo el tiempo, toda la investigación y todas las inversiones que ha requerido el desarrollo de la infraestructura levantada en torno al consumo de combustibles fósiles. Hoy en día la mayor parte de las energías renovables están aún en fase de desarrollo, y nuestra principal fuente de energía, durante algunas décadas más, seguirán siendo los combustibles fósiles.

Por lo tanto, si queremos cuidar nuestros recursos, no podemos aumentar sin control el consumo. Con todo, en los últimos 10 años el consumo energético ha crecido en Hegoalde un 30%, y sólo en 2004, el 4,7%.

Citaremos tres maneras principales de ahorrar energía. Por un lado, debemos desarrollar, ayudados por la tecnología, técnicas y aparatos cada vez más eficientes en términos energéticos. Por otro lado, dilapidamos una ingente cantidad de energía; limitar esas pérdidas constituye, pues, la segunda vía. Finalmente, podemos limitar el consumo modificando ligeramente nuestros hábitos.

Uso de tecnologías más eficientes

Central térmica moderna

Ser más eficiente significa obtener los mismos resultados empleando menos energía. En lo que hace a la tecnología, es una mejora que se está produciendo en todos los ámbitos del ciclo de la energía, como en el transporte, la producción... etc.

Por ejemplo, hoy en día se están desarrollando automóviles de mayor eficiencia energética; es decir, que gastan menos energía, en forma de combustible, que sus predecesores, para recorrer los mismos kilómetros. Así, usando automóviles de bajo consumo, se ha reducido el consumo de combustible. Asimismo, en los automóviles híbridos, que alternan un motor de explosión con uno eléctrico, también se reduce el consumo; recargan las baterías recuperando la energía de frenado, y es el motor eléctrico el que propulsa el vehículo cuando no se necesita gran potencia.

En cuanto a la producción de electricidad, mediante técnicas de ciclo combinado, se puede incrementar la eficiencia de las centrales desde el 30% hasta más del 50%.

Véanse las indicaciones sobre el etiquetado energético en el aula didáctica del EVE.

Véanse las indicaciones sobre el
etiquetado energético en el aula
didáctica del EVE.

Como último ejemplo, están los electrodomésticos de diferente eficiencia energética. Ésta se indica mediante las letras de la A a la E. Los más eficientes son los de la letra A, es decir, en el caso de las lavadoras, las que menos energía consumen para lavar un kilo de ropa.






Limitar las pérdidas de energía

Perfil de una ventana de aluminio

Sin darnos cuenta, se pierde cantidad de energía en el camino.

Tenemos un claro ejemplo en las edificaciones. En éstas se presta cada vez mayor atención al consumo de energía. Se pierde mucho calor y, en consecuencia, mucha energía, debido a un aislamiento defectuoso. Si utilizamos ventanas de doble cristal en lugar de las convencionales, perderemos menos energía y reduciremos las necesidades de consumo. O, lo que es aún más básico, si dejamos las ventanas abiertas mientras usamos la calefacción o el aire acondicionado, perderemos energía.

Reducir el consumo de energía

Finalmente, una importante opción para ahorrar energía es reducir su consumo. De hecho, también a nosotros nos atañe el contribuir a reducir el gasto energético.

¿Sabías que, pese a que hasta hace poco era en invierno cuando se consumía más electricidad, ahora hay problemas para producir la suficiente en verano? ¿Y sabes por qué? Pues porque de la noche a la mañana no podemos vivir sin aire acondicionado.

Escena hogareña. Padre leyendo e hijo jugando.

¿Has reparado en la temperatura de tu casa en una noche de invierno? ¿No es excesiva? Posiblemente podríamos estar igual de cómodos con un par de grados menos. Por otra parte, utilizando en lugar de las bombillas habituales tubos fluorescentes, más eficientes, se ahorra el 80% de la energía. Recuerda que destinamos casi un tercio de la energía que consumimos a calentar e iluminar los edificios.

También puedes echar un vistazo, según vas al colegio, a los coches de tu alrededor. ¿No te parece raro que en casi todos ellos viaje únicamente una persona? Y, cuando viajas en coche, ¿no se puede hacer el mismo recorrido a horas parecidas usando el transporte público? ¿Sabes que del humo de los motores es una de las principales fuentes de CO2 y, por tanto, causa del efecto invernadero y de la contaminación del aire?

Juega en la casa interactiva del EVE.

Juega en la casa interactiva del EVE.

Podemos contribuir a reducir el consumo de energía a poco que cuidemos nuestras costumbres cotidianas. Para leer algunos consejos sobre el ahorro de energía, haz clic en casa o en coche. Si no, juega en la casa interactiva del EVE.

Nadie nos pide renunciar a la comodidad, únicamente que esa comodidad sea de un nivel razonable.

¿Quieres conocer qué huella dejan tus actividades diarias en el mundo? Haz este test de sostenibilidad, y extrae tus propias conclusiones.

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