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Dudas, preguntas...
Hoy en día, la nanotecnología
es un proyecto de futuro; estamos haciendo cada vez cosas
más pequeñas. En algunos casos, se han llegado
a hacer máquinas, pero están lejos de integrarse
en el proceso industrial con normalidad.
La especulación en torno al futuro no acaba ahí.
El estadounidense Richard Feynman, premio Nobel de física
en 1965, propuso cosas muy interesantes: se pueden hacer nanomáquinas
que hagan nanomáquinas, y se podrá crear una
industria que funcione en la escala nanoscópica. (Ver
.)
De todas formas, ¿Qué va a ocurrir cuando lleguemos
a la época de la miniaturización? ¿ Será
posible hacer máquinas más pequeñas cada
vez? ¿ Dónde está el límite?
Por ahora, el límite está en el átomo,
porque para trabajar a una escala inferior al átomo
se necesita una energía enorme, y, hasta la fecha,
no existe modo de dar tanta energía de forma continua
y controlada. Es difícil utilizar algo más pequeño
que el átomo.
Pero las dudas, las especulaciones, no terminan
en qué se podrá y qué no se podrá
fabricar. Existe, de hecho, una gran polémica en torno
a los riesgos de la nanotecnología. A día de
hoy, son verdaderamente escasos los estudios realizados sobre
el impacto de la nanotecnología en el medio ambiente
y la salud. Pero se intuyen muchísimas dudas en varios
informes que se han publicado hasta la fecha.
Se ha demostrado, por ejemplo, que ciertas
nanopartículas que se quieren utilizar en la nanomedicina
se acumulan en el hígado de los animales. Otro tipo
de nanopartículas afectan al cerebro de los peces...
De modo que, ¿afectarán negativamente a la salud?
(Ver y.)
¿Y cuál será el impacto a nivel ecológico?
Fíjate, para fabricar un chip corriente de aproximadamente
2 g, se consumen 1,6 kg de combustibles fósiles, 72
g de productos químicos y 32 kg de agua (ver
en euskera). Eso se debe a la precisión y exactitud
que requiere el fabricar cosas tan diminutas. A escala 'nano',
¿Irá la cosa a peor? o bien, ¿La revolución
será tan grande, que lo pondrá todo patas arriba?
'En opinión de Eric Drexler (considerado por muchos
el padre de la nanotecnología), la nanotecnología
dejará obsoleto el modo de manufactura convencional.
Por ejemplo, las fundiciones serán sustituídas
por nanofábricas llenas de "nanobots" que
sintetizarán el acero molécula a molécula.
No se utilizarán máquinas gigantescas como las
de hoy en día ni se empleará a cientos de trabajadores
(ver artículo).
Ocurrirá algo similar con el papel, la ropa, la comida,
los virus... Con todo, ¿Es eso realmente posible?...
Y si lo fuera, ¿Lo querríamos?
Sin duda, el avance científico ha traído consigo
grandes mejoras para la sociedad, pero los resultados de una
investigación pueden entrañar también
grandes peligros...
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